Vivimos en un mundo totalmente globalizado. En realidad no sé muy bien en que me afecta esto a mí, o a mi entorno. Ni tan siquiera sé exactamente que eso de la globalización, claro que esto no debería decirlo. Hay que aparentar...O si lo sé y no me sirve de nada. Para el caso es lo mismo.
Viendo la televisión, como no, me encuentro que se han multiplicado los programas sobre viajes. O más bien sobre cómo se vive en otros países contado por compatriotas, que por avatares de la vida, están viviendo en otras partes del mundo.
La verdad es que el formato narrativo me enganchó. Dado que nuestra cultura es la misma básicamente y que nuestra forma de ver la vida es muy similar al ser algo cultural. Nos podemos poner perfectamente en la piel de nuestro narrador improvisado y vivir a través de él, todo lo que de otra forma no viviríamos. Hasta aquí nada que objetar. Pero es que me he dado cuenta que al menos que yo conozca hay tres programas con idénticos formatos: Españoles por el mundo, Madrileños por el mundo y Castellano-Manchegos por el mundo ¡Increíble! A todo esto hay que sumarle que hay algunos compatriotas que salen en varios de estos programas. ¿Y cómo lo sé? Muy fácil enseñan lo mismo en ambos programas.
Haciendo un examen más exhaustivo de lo que nos cuentan entre líneas, llego a la conclusión de que la mayoría no están demasiado contentos de estar viviendo en otro país, aunque nos vendan otra cosa. Lo que se nos cuenta es como viven, pero no como lo sufren. Lo pocos que están contentos es porque buscaban algo muy concreto que en España no podían encontrar (estudiar a no sé qué primates en la selva del Amazonas). Los que se han ido por amor, tienen el corazón partío (que diría Alejandro Sanz). Los que llevan muchísimos años fuera y la vida les ha tratado bien, esos son los que mejor llevan la distancia. Al final lo único que cuenta es como nos enfrentamos a las dificultades .Debemos hacerlas nuestras. Si conseguimos interiorizarlas nos irá bien, de lo contrario seguramente fracasaremos en la aventura y siempre nos faltará algo o nos sobrará demasiado.
No se debe estar con un pie en cada país porque nosotros mismos nos impedimos disfrutar al cien por cien del momento. Del tan afamado "Carpe diem". Las decisiones deben ser meditadas con tranquilidad y debemos asumir los pros y los contras. Asumir implica aceptar, no simplemente tener conocimiento de...
Debe ser muy difícil dejar atrás todo lo conocido, aunque esto sea malo. Ya que el ser humano siempre tiende a guardar y a modificar con el tiempo lo guardado en la memoria. Así por ejemplo algo que fue desagradable, con el tiempo se torna menos desagradable, siempre y cuando no haya generado un trauma. Por este motivo si se toma la decisión de abandonar la patria se debe guardar en la memoria y yo diría que también por escrito los motivos que nos conducen al cambio. Para en los momentos de flaqueza, releer nuestros motivos y sacar fuerzas para aguantar.
Compatriotas por el mundo seguid contándonos vuestras historias y hacednos vivir tan sólo por instante la incertidumbre de lo desconocido.